3 dic. 2013

25é Cross Ciutat de Valls

  Recuerdo con cariño que, estando en EGB, hará unos 20 años, nos llevaron a disputar un cross a un pueblo de la Euskadi profunda. No recuerdo donde era exactamente, pero si que me acuerdo del barrizal al que nos enfrentamos. Corrí con botas de fútbol de tacos para evitar las caídas (gran acierto) y acabé el tercero por la cola. Creo que si no me retiré (a parte de porque soy un cabezón) fue porque quería comerme el bocadillo de chistorra caliente que te daban al cruzar la meta!

  Muuuchos años después, este domingo pasado, corrí mi segundo cross; el 25é Cross Ciutat de Valls, Memorial Julia Celma, que forma parte del circuito de cross de la Federació Catalana d'Atletisme.

Turno para los más pequeños

  Con un día soleado y una temperatura perfecta para correr, pero con falta de barro (ya puestos, me habría gustado acabar embarrado hasta las orejas), nos acercamos al Complex Esportiu del Fornás con tiempo de sobra para recoger el dorsal, calentar un poco y, sobre todo, disfrutar de las carreras de los más pequeños; todo un espectáculo!

Primeros metros
  A las 12:30 era mi turno en la carrera que englobaba las categorías promesa, senior y open masculino. Mi novia y yo llevábamos tiempo observando quiénes podían ser mis rivales y riendo mientras comentábamos que el objetivo era no quedar último!

  Nos plantamos en la salida los 15 corredores que disputaríamos la carrera y ya antes de salir formamos un pequeño grupo 3 de los 4 corredores con pinta de populares 100%, comentando entre risas que nuestra carrera era otra diferente a la de los once que se encontraban un metro por delante nuestro.

  Se dio el pistoletazo de salida y salimos rápido azuzados por uno de los populares que comentaba que, por lo menos, teníamos que aguantar el ritmo de los de delante en el tramo de asfalto de 150 metros que nos llevaría al circuito propiamente dicho. 

  La carrera se disputaba sobre un circuito de 1,4 Kilómetros al que había que dar 6 vueltas y al que se sumaba el tramo de 150 metros de asfalto ya mencionado, que servía de recta de salida y meta.

Los primeros clasificados
  La primera vuelta empezó a dejar claro cuál sería la carrera de cada corredor. Mientras los tres primeros empezaban a abrir hueco sobre el resto de corredores, yo marcaba el ritmo del vagón de cola, que formábamos tres corredores, a la caza del cuarto por la cola. A mitad de la primera vuelta lo adelantamos y nos quedamos los tres solos.

  Sin querer, el hecho de llevar a otros dos corredores pegados a mis talones hizo que subiera el ritmo y me di cuenta que, si seguía así acabaría pagándolo, por lo que a mediados de la tercera vuelta bajé un poco el ritmo para que me pasaran y ponerme a su rueda. 

El vagón de cola de la carrera
  Al principio los seguía sin problemas, pero en la cuarta vuelta me empezó a costar seguir su ritmo y acabé cediendo algunos metros a la vez que eramos doblados por los primeros clasificados.

  Al igual que cuando iba en cabeza, veía que el ritmo que llevaba me podía sacar de punto así que decidí coger mi ritmo con la esperanza de no perder de vista a los dos corredores que me precedían. 

  Perdí algunos metros más, pero, ya en la quinta vuelta, vi que estaba recuperando la distancia perdida. 

Recortando distancias
  Quería apretar para acercarme a ellos, pero no quería pagar el esfuerzo, así que mantuve la cabeza fría y seguí recortando poco a poco hasta volver a engancharme a ellos a mediados de la última vuelta.

  A unos 500 metros de meta decidí adelantarles confiando en que no pudieran seguirme y, aunque uno de ellos quedó descolgado, el otro me siguió e incluso me volvió a adelantar subiendo el ritmo y cogiendo un par de metros de ventaja.

  Entramos en la recta de meta subiendo el ritmo cada vez más. Le recortaba poco a poco la distancia y él apretaba al notar que me acercaba. Finalmente acabamos esprintando como si nos jugáramos el mundial mientras el público animaba divertido viendo como perdíamos el culo para acabar cuartos por la cola! Crucé la meta unos centímetros por delante de mi rival y nos dimos un abrazo entre risas. Nunca había disputado un sprint a otro corredor en una carrera y la verdad es que fue genial!

Sprint final!

  Finalmente acabé el cross en la decimosegunda posición de 15 corredores, o lo que es lo mismo, el cuarto por la cola, mejorando en un puesto el resultado conseguido hace 20 años! 

  Si las circunstancias lo permiten, el Cross Ciutat de Valls se va a convertir sin ninguna duda, en un fijo en mi calendario.

  Ahora toca seguir preparando la Maratón de Tarragona para la que falta poco más de un mes y medio. 

  Filípides me espera...

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